lunes, 27 de febrero de 2012

¿El consumo de marihuana puede prevenir enfermedades y prolongar la vida?

Lic. Pablo A. Ascolani



Posiblemente no haya planta más importante en la historia humana.  Desde el comienzo de su cultivo hace diez mil años, ha tenido una profunda incidencia en la cultura gracias a la fibra, semillas y los compuestos biológicamente activos que produce, como así también por la controversia que generó desde el inicio de la prohibición impuesta por los países centrales hace 90 años.

Las principales causas de muerte y enfermedad en los países industrializados son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las enfermedades metabólicas como la diabetes. Se ha comprobado en estudios preclínicos que algunos cannabinoides tienen efectos preventivos o  terapéuticos sobre estas enfermedades.[i] Otros hábitos higiénicos y de alimentación –concretamente el ejercicio físico, la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados y la restricción calórica- también relacionados con disminución de morbi-mortalidad, están intrínsecamente relacionadas con la activación del sistema cannabinoides endógeno (SCE), el mismo sistema que activan los cannabinoides presentes en la marihuana. Dicho de otra manera, el ejercicio físico, una dieta baja en calorías, la ingesta adecuada de acidos grasos y el consumo de cannabinoides lleva a la activación de muchas vías celulares de transducción de señal en común, relacionadas con efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores, neuroprotectivos y neuroplásticos, anticancerígenos y analgésicos.



Descubrimiento del Sistema Cannabinoide Endógeno: la base teórica de la medicina del futuro.



En los últimos veinte años se descubrió que existían receptores específicos para los principios activos de la marihuana y sustancias endógenas similares, es decir, que el cuerpo fabricaba su propia marihuana. Esto fue delineando los componentes y actividad de un nuevo sistema de comunicación entre células, el SCE, llamado de esta manera porque los principios activos encontrados en la variedad Cannabis Sativa L. activan las mismas proteínas receptoras que determinadas sustancias endógenas que fueron denominadas “endocannabinoides”. Los mecanismos de amplificación de señal que conforman este sistema están orientados a la recuperación del  equilibrio ante el estrés, la lesión, u otras alteraciones. La farmacología pasó de ser una ciencia teórica a objetivable cuando se logró la tecnología suficiente para aislar determinadas proteínas que funcionan como receptores, averiguar su secuencia de aminoácidos y estructura, durante los setenta y ochenta. Y a partir de los noventa, a pesar de la prohibición y porque el hecho saltaba a la vista, se descubre el primer receptor cannabinoide, que resulta ser el receptor de su tipo – acoplado a proteína que une GTP- más abundante del cerebro. Hoy sabemos que al menos activa tres tipos más de receptores acoplados a proteína G, un receptor acoplado a canal iónico (vainilloide) y uno acoplado a transcripción genética (PPAR). La activación de estos receptores explican la eficacia terapéutica probada y supuesta. Si bien muchos de estos efectos son observados en ensayos pre-clínicos –es decir, en células y en animales- generan una base insoslayable para pensar las posibles aplicaciones clínicas.





Relación entre dieta hipocalórica, ejercicio, ingesta de ácidos grasos poliinsaturados y SCE



Una dieta hipocalórica, el ejercicio y la ingesta adecuada de ácidos grasos se relaciona con disminución de la incidencia de enfermedades cardiovasculares, neurológicas y metabólicas, así como aumento de la expectativa de vida en diversas especies

El ejercicio mejora la densidad ósea, fuerza muscular, fortalece el sistema inmunológico, disminuye las hormonas del estrés, y ayuda a prevenir y tratar condiciones crónicas como hipertensión arterial, obesidad, enfermedades cardiovasculares, y alteraciones autonómicas funcionales como el insomnio. En una dosificación inadecuada y sobre todo si hay enfermedades preexistentes puede ser dañino e incluso fatal, pero está ampliamente demostrado que una dosificación adecuada de actividad física impacta positivamente en la salud.

La restricción calórica (RC) [ii], definida como la reducción de entre el 20 y 40% del consumo ad libitum, pero manteniendo la administración adecuada de nutrientes (vitaminas, minerales y proteínas), ha demostrado mejorar la salud y prolongar la vida en diferentes especies: mosca de la fruta, gusanos nematodos, peces, monos rhesus y perros. Se ha hallado que la RC mejora la salud cardiovascular específicamente reduciendo niveles de triglicéridos, LDL, incrementado el HDL y reduciendo marcadores de inflamación como el TNF-a, IL-6, proteína C reactiva y NH-B. Además disminuye la tensión arterial y frecuencia cardíaca, así como mejoras en la función glucorreguladora y sensibilidad a la insulina. Hay reducciones en biomarcadores del estrés oxidativo y mejoras en la función del sistema inmune. En conjunto todos estos efectos van asociados a un aumento de la expectativa de vida de los animales estudiados.[iii] Si la restricción calórica sobrepasa ciertos límites o es insuficiente la administración de nutrientes esenciales se produce un síndrome de desnutrición que aumenta la morbi-mortalidad.

Los ácidos grasos Omega-3 grasas comunmente hallados en pescados azules y aceites vegetales o semillas (lino, chia y cáñamo son las que lo contienen en mayor proporción). Son ácidos grasos poliinsaturados considerados esenciales, de manera que deben ser incorporados en la dieta y no pueden ser sintetizados por el organismo. Existe la habilidad limitada para sintetizar ácido eicosapentanoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) a partir de ácido alfa linolénico (ALA). Esto es significativo ya que el EPA y el DHA están asociados a mejoras en la salud, no así el ALA. En septiembre del 2004 la FDA afirmó que el consumo de EPA y DHA está relacionado con disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pero hay numerosos otros beneficios comprobados en diversos ensayos clínicos sobre la hipertensión, artritis reumatoidea, depresión, caquexia; en diversos estudios poblacionales un posible efecto anticancerígeno, y una efectiva mejora en la calidad de vida del paciente.[iv]

El consumo en forma de suplemento en grandes dosis puede entrañar riesgos, como sangrados o toxicidad, pero un uso moderado se relaciona con mejoras en diferentes variables vitales.



Química y física: cannabinoides y movimiento.



Más allá de que el entrenamiento físico impacta sobre receptores de diverso tipo, algunos de ellos activados por movimiento como las integrinas o los canales iónicos sensibles al estiramiento, hoy sabemos que entre los múltiples sistemas que modifica se encuentra el SCE. La integración y relaciones del SCE y el movimiento es compleja. El ejercicio puede producir cambios en las sensaciones y estado mental caracterizados por ansiólisis, analgesia, sedación y sensación de bienestar. Descubrimientos recientes contradicen la hipótesis de que sólo las endorfinas serían responsables de estos efectos y sugieren que son cambios en la concentración sérica de endocannabinoides y de la actividad de dicho sistema la explicación para algunos de estos fenómenos [v]. Se estudió en jóvenes entrenados corriendo en cinta o en bicicleta fija durante 50 minutos a un 70-80% de la frecuencia cardíaca máxima que se producía efectivamente una activación del SCE.[vi] En el boletín de la IACM del 7 de junio del 2009 declara que investigaciones realizadas con animal sobre ejercicio voluntario, utilizando una rueda de correr a libre disposición, produjeron un aumento de la densidad de receptores CB1 y del contenido del endocannabinoide anandamida en el hipocampo cerebral. El ejercicio también aumenta la formación de nuevas células nerviosas en el hipocampo. Los científicos concluyen diciendo que su investigación sugiere que "el sistema endocannabinoide en el hipocampo es sensible a los cambios ambientales y sugieren que se trata de un mediador de la plasticidad inducida por la experiencia", y por lo tanto de la adaptación de los procesos en esta región cerebral.

Aún mas notable es el descubrimiento de que el ejercicio intenso incrementa no sólo los niveles de endocannabinoides circulantes sino de BDNF (Brain derived neurotropic factor – Factor neurotrófico derivado del cerebro) relacionado con efectos neuroplásticos y antidepresivos. Esta molécula se relaciona con la plasticidad cerebral inducida por ejercicio. Se estudió en once ciclistas entrenados y saludables, el efecto del ejercicio intenso (60 min a 55% seguidos de 30 min a 75% Wmax) en los niveles plasmáticos de  los endocannabinoides anandamida AEA y 2-araquidonoilclicerol 2-AG y su posible relación con el BDNF. Efectivamente se descubrió que el aumento de AEA repercute en el aumento de BDNF durante el ejercicio y los 15 minutos siguientes, demostrando que en humanos, el ejercicio agudo es un estímulo que aumenta los niveles de AEA periférica y que el BDNF puede ser el mecanismo mediante el cual la AEA influye en el efecto neuroplástico y antidepresivo del ejercicio.[vii]





Cannabinoides y restricción calórica



            Uno de los relatos del buda mitólogico es que estuvo un año entero comiendo sólo una semilla de cáñamo por día. Es curioso como en  este caso se suma a la restricción calórica la ingesta de ácidos grasos que abordaremos luego.  Diferentes tipos de ayunos y semiayunos forman parte de diversas tradiciones religiosas o espirituales como herramienta para alcanzar estados ampliados de conciencia.

            Como vimos anteriormente, la restricción calórica es un método para extender la vida en diversas especies, y actualmente sabemos que parte de los efectos fisiológicos de los períodos de ayuno están mediados por el SCE. Las señales metabólicas que coordinan la respuesta del organismo a la falta de calorías y nutrientes incluyen las N-aciletanolaminas, entre las que se encuentra la AEA. Los períodos de ayuno generan cambios en la dinámica y eficiencia de este sistema, que coordina el estado nutricional con los cambios metabólicos y en último término la expectativa de vida.[viii]  Hay interacciones entre la restricción calórica y la expresión genética en el tejido adiposo de diferentes elementos del SCE como el receptor CB1 y la amida hidrolasa de ácidos grasos (FAAH). La combinación de ejercicio moderado y vigoroso con restricción calórica modula de manera más efectiva la expresión genética del sistema cannabinoide en el tejido subcutáneo abdominal.[ix]



Sistema Endocannabinoide y ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs)



Los ácidos grasos poliinsaturados son moléculas precursoras para la síntesis de endocannabinoides. Por ello la ingesta de ácidos grasos tiene efectos modulatorios sobre la actividad de SCE, es decir está probado que la concentración plasmática de PUFAs impacta directamente en los niveles de algunos endoncannanbinoides como la araquidonoiletanolamia y el 2-araquidonoilglicerol y y otras acil-etanolaminas y 2-araquidonoilgliceroles . Como vimos antes la suplementación con ECA y DHA es una estrategia para el tratamiento y la prevención de enfermedades como la diabetes tipo 2, la obesidad y el síndrome metabólico, y estos efectos estarían mediados por un aumento del tono y actividad del SCE.[x] Además de la actividad sobre los trastornos metabólicos esto explicaría la eficacia preventiva ante patologías con base inflamatoria y trastornos afectivos.[xi] La activación del SCE periférico tanto con cannabinoides botánicos como con ácidos grasos omega 3, contrarresta la obesidad abdominal asociada a desórdenes metabólicos.[xii] En relación con el cáncer, hay evidencia de que el EPA y DHA aumentan la eficacia apoptótica de docetaxel en el cácer de próstata. Al ser ingeridos y convertirse en etanolaminas, entre ellas endocannabinoides que presentan eficacia antiproliferativa en células de cáncer de próstata por medio de la activación del receptor cannabinoide 1 y 2 (CB1 y CB2).[xiii]



Conclusiones



Al contrario de la inmensa mayoría de los fármacos y drogas recreativas, los cannabinoides botánicos tienen una toxicidad notablemente baja para células y órganos saludables. No se ha alcanzado la dosis letal para dichos compuestos, y se postula que no es posible alcanzarla.

Los efectos adversos se circunscriben a la intoxicación aguda y son de carácter leve, devienen en su mayoría de su psicoactividad y pueden traducirse en disforia, amnesia, alteraciones motoras o de la percepción y otros efectos adversos cognitivos. Si bien se sigue buscando cannabinoides no psicoactivos, es muy interesante que el uso regular desarrolle tolerancia a ellos y disminuya su incidencia.[xiv]

El SCE tiene la función de mantener la homeostasis/homeocinesis, jugando un rol central en la regulación del apetito, control de la ansiedad, presión arterial, masa ósea, reproducción y control motor entre otras funciones del organismo.  En los estudios realizados con ratones genéticamente modificados que no expresan elementos propios del sistema endocannabinoide se producen muerte prematura y fallas en la adaptación al entorno.

Hoy se especula que uno de los orígenes de determinadas enfermedades –incluyendo migraña, fibromialgia, síndrome del colon irritable y otras enfermedades cuyos síntomas clínicos son aliviados por el cannabis- se debe a una alteración o deficiencia del SCE. La administración de cannabinoides exógenos botánicos supliría la carencia constitutiva. Este concepto ya ha llegado al periodismo de divulgación.[xv]

¿Es posible que el consumo de determinados compuestos vegetales destruya células cancerígenas, proteja las células sanas de la hipoxia-isquemia, tenga efectos atioxidantes, anticancerígenos, inmunomoduladores, neuroprotectivos? Es posible que el consumo de determinadas sustancias mejore la salud y prolongue la vida? Si una persona sufre un infarto de miocardio, no va a superar el trance comiendo avena, pero si comía avena durante 10 años previos al evento, tal vez este nunca hubiera llegado, merced de la acción de la fibra y ácidos grasos. Tampoco va a superar el evento realizando una rutina de entrenamiento físico, porque de hecho no va a poder hacer nada; pero si hubiera tenido una rutina de entrenamiento consistente los 10 años previos, posiblemente este evento nunca hubiera llegado. Tal vez la influencia de los cannabinoides sea sutil, pero la evidencia científica nos muestra que son múltiples los beneficios potenciales que poseen.





[i] Pablo A. Ascolani, Potencial terapéutico de los cannabinoides http://cannabismedicinalargentina.blogspot.com/2010/02/potencial-terapeutico-de-los.html
[ii] También la restricción calórica puede realizarse con ayunos a días alternos, donde se consume el 50% de las calorías a días alternados con alimentación ad libitum.
[iii] Trepanowski et al., Impact of caloric and dietary restriction regimens on markers of health and longevity in humans and animals: a summary of available findings Nutrition Journal 2011, 10:107 http://www.nutritionj.com/content/10/1/107
[iv] Colomer R, Moreno-Nogueira JM, García-Luna PP, García-Peris P,
García-de-Lorenzo A, Zarazaga A, Quecedo L, del Llano J, Usán L, Casimiro C. N-3 fatty acids, cancer and cachexia: a systematic review of the literature. Br JNutr. 2007 May;97(5):823-31. Review. PubMed PMID: 17408522.
[v] A Dietrich, W F McDaniel Endocannabinoids and exercise Br. J. Sports Med. 2004;38;536-541 doi:10.1136/bjsm.2004.011718
[vi] Sparling PB, Giuffrida A, Piomelli D, Rosskopf L, Dietrich A. Exercise activates the endocannabinoid system. Neuroreport. 2003 Dec 2;14(17):2209-11. PubMed PMID: 14625449
[vii] Heyman E, Gamelin FX, Goekint M, Piscitelli F, Roelands B, Leclair E, Di Marzo V, Meeusen R. Intense exercise increases circulating endocannabinoid and BDNF levels in humans-Possible implications for reward and depression. Psychoneuroendocrinology. 2011 Oct 24. [Epub ahead of print] PubMed PMID: 22029953.
[viii] Lucanic M, Held JM, Vantipalli MC, Klang IM, Graham JB, Gibson BW, Lithgow GJ,Gill MS. N-acylethanolamine signalling mediates the effect of diet on lifespan in Caenorhabditis elegans. Nature. 2011 May 12;473(7346):226-9. PubMed PMID:21562563; PubMed Central PMCID: PMC3093655.
[ix] You et al. Adipose tissue endocannabinoid system gene expression: depot differences and effects of diet and exercise Lipids in Health and Disease 2011, 10:194
http://www.lipidworld.com/content/10/1/194
[x] Dain A, Repossi G, Das UN, Eynard AR. Role of PUFAs, the precursors of endocannabinoids, in human obesity and type 2 diabetes. Front Biosci (Elite Ed). 2010 Jun 1;2:1432-47. Review. PubMed PMID: 20515815.
[xi] Banni S, Di Marzo V., Effect of dietary fat on endocannabinoids and related mediators: consequences on energy homeostasis, inflammation and mood. Mol Nutr Food Res. 2010 Jan;54(1):82-92.
[xii] Vincenzo Di Marzo, TARGETING THE PERIPHERAL ENDOCANNABINOID SYSTEM WITH PLANT CANNABINOIDS AND N-3 POLYUNSATURATED FATTY ACIDS TO COMBAT ABDOMINAL OBESITY-ASSOCIATED METABOLIC DISORDERS Endocannabinoid Research Group, Institute of Biomolecular Chemistry, CNR, 80078 Pozzuoli (NA), Italy
[xiii] PHYTOCANNABINOID PHARMACOLOGY:
NEW DISCOVERIES AND THERAPEUTIC POSSIBILITIES
Roger G. Pertwee, Maria Grazia Cascio and Daniele Bolognini
School of Medical Sciences, Institute of Medical Sciences,
University of Aberdeen, Aberdeen, Scotland, UK
[xiv] D'Souza DC, et al, Blunted psychotomimetic and amnestic effects of delta-9-tetrahydrocannabinol in frequent users of cannabis. Neuropsychopharmacology. 2008 Sep;33(10):2505-16. Epub 2008 Jan 9.

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